El comando por el A Favor del Partido de la Gente, en la franja del Plebiscito, afirmó que la propuesta de nueva Constitución consagra que las normas internacionales no seguirán siendo vinculantes.

En el extracto, Lorena Leichtle, quien fue candidata al Consejo Constitucional por el PDG, señala que:

«Queremos ser nosotros los que decidamos nuestras leyes y no los organismos internacionales. No queremos más que nos digan lo que tenemos que hacer. En esta nueva Constitución, cualquier norma internacional ajena a nuestras leyes, dice explícitamente: “no será vinculante”. Es decir, nuestros jueces no tendrán obligación de hacerlas cumplir».

Sin embargo, tres expertos constitucionales concordaron que esta premisa no es real, afirmando que no dejarán de importar los tratados internacionales en la jurisdicción nacional si se aprueba la nueva Constitución.

Es falso que la propuesta de nueva Constitución establece que las normas internacionales ya no serán vinculantes

Revisamos la propuesta Constitucional y la sección más similar a lo mencionado en la franja aparece en el artículo 3. En este segmento se establecen algunos principios sobre la jurisdicción nacional, se consagra la Constitución como norma suprema y define algunas reglas sobre los tratados internacionales y su aplicación. En este sentido, el inciso 2 del artículo señala que:

«Las normas de derecho interno deberán interpretarse de forma compatible con la Constitución, y considerando las disposiciones referidas a derechos y libertades de los tratados de derechos humanos ratificados por Chile y que se encuentren vigentes. Se distinguirán las disposiciones de dichos tratados de otros instrumentos internacionales que puedan asistir a los Estados en su comprensión y aplicación, pero que no tienen carácter jurídicamente vinculante«.

Sin embargo, esto no significa que los jueces no tendrán que cumplir las normas internacionales, como indica Arturo Fermandois. Según menciona el experto, la propuesta «no dice eso», sino «todo lo contrario».

«Por un lado se repite esa norma (de tratados internacionales) que ya tiene 40 años, que indica que la soberanía del Estado tiene como límite los derechos escenciales de la persona humana, que están en la Constitución y en los tratados internacionales vigentes. En segundo lugar, se aclara que los tratados internacionales son un parámetro para la interpretación del derecho interno, pero que deben interpretar respetando la Constitución (principio de interpretación conforme). Es decir, es un elemento más de interpretación de la ley» aclara el abogado.

Según menciona, «esto es distinto a sostener que los tratados son superiores a las leyes, y mucho más inexacto sería decir que son superiores a la Constitución. No hay supremacía de los tratados sobre la Constitución, y a mi juicio, tampoco sobre las leyes. Lo que hay es una técnica de convocar los tratados para que sean parte de la interpretación que se hace de las leyes (…) Tampoco hay un retroceso en relación a los tratados, siguen siendo parte de la interpretación del derecho interno».

Los compromisos del derecho internacional

Además, como mencionó Javier Couso, abogado constitucionalista y académico de la Universidad Diego Portales, «de acuerdo al derecho internacional, el derecho interno no puede aducirse como excusa para incumplir las obligaciones internacionales que el país (libre y soberanamente, porque a Chile no lo han obligado a firmar ningún tratado internacional), se comprometió a cumplir«.

En este sentido, agrega que «solo los países poco serios ratifican tratados internacionales para después aducir que no pueden cumplir con ellos porque el derecho interno es «ajeno» a ellos. Con ese criterio, ningún país cumpliría con los tratados que ratifica libre y soberanamente. Y Chile pretende ser un país serio«.

Por otro lado, la exintegrante del Comité Técnico de Admisibilidad, Estefanía Esparza, mencionó que considera que esta afirmación no es precisa. Según menciona, «no hay una norma como el artículo 5 de la actual constitución que incorpora los tratados a nuestro ordenamiento, pero varios derechos señalan la regulación internacional«.

Por tanto, consideramos falso que la propuesta de nueva Constitución establezca que las normas internacionales ya no serán vinculantes.